NOTAS SOBRE LIDERZGO

El shock del futuro en palabras de Albin Tofler  puede llegar a ser precisamente eso, un golpe muy fuerte que puede abrumar y detener; incluso se le compara con una enfermedad que paraliza todo un organismo incluyendo países, instituciones de gobierno, empresas, ejércitos, etc.

En definitiva se trata de un problema que debe enfrentar el liderazgo, son los líderes actuales quienes deben buscar las formas de enfrentar cada uno de los procesos de cambio y aprender a administrarlos; como diría el profesor Luis F. Aguilar Villanueva al referirse a la nueva administración pública y la capacidad que deben tener los nuevos gobernantes de administrar, conducir y acompasar el cambio.

Tratar de detener el cambio y la velocidad con el que sucede es infructuoso, debemos entender además que la información y el alcance al que tienen la mayoría de ciudadanos por medio de las redes sociales y la telefonía móvil también han provocado el cambio en las expectativas de solución esperadas.

Más información, más movilidad y más cambio de mentalidad es la revolución que está moviendo al mundo entero desde 1990 según lo describe Moisés Naim, lo cual nos lleva a plantearnos las siguientes preguntas: ¿estamos conscientes de ello? O ¿pretendemos que nadie se ha dado cuenta? De ser afirmativa la respuesta a la segunda pregunta, estaría por si misma respondiendo al porque existen ambientes en crisis o conflicto extremo.

Personas más informadas lo hacen más complejo ¿Quién las informa o de quien reciben la información? Personas que se mueven de trabajo y vivienda con mayor periodicidad que antes, más informadas y por lo tanto con mentalidad mucho más adaptada al cambio, que analiza, compara y deduce con mayor facilidad que en otros tiempos; mientras que las herramientas de análisis y planificación de las instituciones obedecen a contextos distintos.

Por eso mismo el papel de cada líder es asumir su responsabilidad, la fuerza del cambio es tan apabullante que cualquier intento por hacerse el desentendido provocara precisamente un shock, el cambio requerirá líderes que guíen e inspiren, cuyo valor sea el mejor ejemplo, nunca se ha exigido tal capacidad a los tomadores de decisión porque además deben ser creativos, emprendedores, visionarios y determinados dentro de muchas otras características.

De todas estas características quizás las dos más importantes serán el valor y la creatividad; creatividad para poder determinar cuál es la utilidad de la organización, doctrina, tareas, perfil educativo y demás ideas en general que deben ser mejoradas o actualizadas dentro de la funcionalidad institucional que corresponda (constitución política) y valor para impulsarlas y conducirlas.

Para terminar un ejemplo: En el año de 1,806 tuvo lugar la batalla de Jena en donde chocaron el ejército prusiano y el francés este liderado por alguien que interpreto y adapto el cambio logrando la  derrota de sus oponente, al tiempo que transformo la manera de cómo se hacia la guerra, por su lado ejército prusiano simple y sencillamente se quedó inmóvil en las formas y usos tradicionales ante la embestida de Le Grand Armée de Napoleón.

Es la decisión de cada quien; convertirse en el líder que se requiere tomando el riesgo que representa el cambio y adaptando todos los recursos disponibles o quedarse inmóvil ante los mismos desde la comodidad y relativa seguridad que encierra la frase “siempre ha sido así, nada malo pasara”.
El líder tiene una gran responsabilidad sobre sus hombros porque la subsistencia de nuestra forma de vida, de la pervivencia institucional y el bienestar ciudadano descansa sobre sus hombros, LA MISMA ES INDELEGABLE E IMPOSTERGABLE.

Coronel Erwin Fernando Alvarez Aguilar
Maestro en Seguridad Nacional.



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