LA NATURALEZA DE LA ESTRATEGIA
Es común que los que se dedican
de una manera u otra al ejercicio del comando, limiten su atención del sentido más
amplio que encierra la estrategia, asignándole según su experiencia un
significado muy por debajo de su naturaleza, algunas veces limitando su
comprensión a temas como la creatividad y la fuerza con la cual se logra
obtener el mejor rendimiento de una unidad, cualquiera que sea su magnitud.
Lo cual no es incorrecto si
pensamos que una vez las unidades han sido trasladadas y ubicadas dentro de un
teatro de operaciones, lo que se esperaría de cualquier comandante es
precisamente eso; y dado que la razón de ser de un teatro de operaciones es
conducir la batalla mediante un conjunto articulado de encuentros (Clausewitz,
2006) [1], resulta ser que la
fuerza, creatividad, arrojo y fortaleza son sin lugar a dudas elementos que
distinguirán a un buen comandante.
Por lo que a este conjunto de
elementos que se desarrollan dentro del mismo, se le conoce hoy en día como
Estrategia Operacional, la cual no termina por arrojar luz sobre el problema
que nos plantea el título de nuestro artículo, porque al final solo es una
parte de lo que constituye la estrategia.
Procesos que anteceden a la batalla (completando la idea de
estrategia)
El Barón de Jomini escribió la
obra titulada “Compendio del Arte de la Guerra” (Jomini, 1840) , en donde se puede
encontrar dentro de varios temas relacionados, un capitulo que habla con
exclusividad acerca de la logística en general por primera vez, apuntes que servirán
para discurrir sobre los aspectos más relevantes del que hacer de la guerra, los
cuales incluyen procesos previos a la batalla.
Todo ejército en cualquier tiempo,
antes de presentar sus fuerzas en combate aun cuando la idea de teatro no había
sido concebida, tuvo que realizar dos acciones previas la primera relacionada
con la movilización de sus fuerzas (Militares, 1987) [2] y la segunda relacionada
al movimiento, llamado también maniobra estratégica (Ejercito, 2005) .
Por lo que debemos agradecer a
Napoleón Bonaparte por haber irrumpido en el modelo tradicional de hacer la
guerra al desarrollar el primer método conocido como líneas interiores y a los militares prusianos de la reforma militar
de finales de siglo XIX que habiendo sido derrotados por Napoleón en 1806
desarrollaron el segundo método conocido como líneas exteriores, ambos casos sentaron las bases para el concepto
organizativo moderno de Cuerpo de Ejércitos.
Cabe señalar que dichas maniobras
o métodos estratégicos de aproximación anteceden a la batalla, es decir, de
manera poco convencional que las unidades dentro de un teatro de operaciones
tuvieron que haber llegado de algún lugar y una vez están allí el siguiente
problema es que se debe garantizar su permanencia mediante el sostenimiento,
refuerzo y protección necesarios, en este punto es útil el concepto de línea de
operaciones (Militar, 1998) [3] puesto que de alguna
manera Jomini conduce una reflexión muy importante al identificar dieciocho
(18) puntos principales que cubre la logística en relación a los movimientos:
1. Anticipar
material para poner en movimiento al ejército.
2. Redactar
las órdenes del general en jefe.
3. Establecer
los depósitos.
4. Determinar
información del enemigo.
5. Concertar
la marcha de las columnas.
6. Proveer
a la vanguardia.
7. Observar
la formación durante el movimiento.
8. Establecer
puntos de concentración.
9. Organizar
los trenes.
10. Mantener
el flujo de insumos. (sostenimiento)
11. Organizar
los campamentos.
12. Definir
y señalar las líneas de operaciones.
13. Organizar
servicios de sanidad.
14. Control
de situación.
15. Administración
y organización del personal.
16. Seguridad.
17. Organización
de la retirada.
18. Acantonamiento.
Si partimos que tales movimientos
no anticipan combate de manera inminente es porque no han llegado al teatro de
operaciones, de forma que los mismos pueden catalogarse como administrativos,
mismos que determinan el método de maniobra estratégica en función del Centro
de Gravedad enemigo, las características geográficas, económicas, comerciales y
demográficas así como la naturaleza y distribución de los centros industriales.
En este punto Jomini reflexiona
al respecto y concluye referente a la teoría de los estados mayores que no hace
falta más ilustración respecto de sus funciones y en lo concerniente al jefe de estado mayor
sus responsabilidades según señala están muy bien definidas (comunica las
órdenes del general en jefe, presenta datos para fundar sus operaciones, transmite
y explica los planes y vigila su cumplimiento).
Y aunque hoy en día existe una
gama muy amplia de operaciones que por su carácter estratégico se realizan
dentro y fuera de un teatro de operaciones, entendemos que al extrapolar las
funciones del estado mayor con las del jefe de estado mayor nos percatamos que
todo o la mayoría sucede dentro del teatro.
Todo movimiento es una concepción logística.
En la obra de Jomini se puede
leer entre líneas la propuesta de elevar el tema logístico a una ciencia mayor
cuando se explica que en la nueva forma de hacer la guerra la idea de
campamentos fue transformada debido a la naturaleza de la maniobra estratégica,
por eso surge dentro del incipiente concepto de cuerpo de ejércitos la necesidad
de contar con sus propios recursos logísticos, caballería, etc.
En este punto es menester aclarar
la posibilidad de que muchos de los aportes de Jomini, provengan de la estrecha
relación con Napoleón Bonaparte y su participación en múltiples campañas como
miembro de su estado mayor, lo cual es útil para poder comprender la razón de
citar el razonamiento de ambos.
Por eso vemos que el nuevo diseño
que hoy se conoce como logística, rompe con el concepto de campamento para
trasladarse a las unidades mismas, hasta llegar a la mochila de cada soldado y
lograr con ello la permanencia de las tropas en combate, ganando mayor
flexibilidad, rapidez de movimientos, etc. mientras que los otros ejércitos
seguían dependiendo con exclusividad del campamento; a partir de este fenómeno
la forma de hacer la guerra ya no sería igual.
La siguiente frase de Napoleón
Bonaparte, se puede apreciar dicho fenómeno: “Cinco cosa hay de que no conviene nuca separar al soldado: su fusil,
sus cartuchos, su mochila, sus víveres para cuatro días a lo menos, y sus
herramientas de gastador, redúzcase su mochila al menor volumen que sea
posible, si se juzga necesario, pero que el soldado la tenga siempre consigo” (Maximas Militares de Napoleón, 1828)
Entonces ya no son solo los
movimientos, también la organización de la fuerza y sus posibilidades dentro
del teatro, es el soldado y la logística como elemento articulador por esa
razón es que la planificación de la guerra en su máxima expresión es un evento
logístico de magnitud, concluyendo anticipadamente que la naturaleza de la
estrategia es LOGISTICA, es decir, que alguien que dirige la guerra y por lo
tanto se presenta como estratega es en sí mismo, un logístico.
La naturaleza logística de la estrategia.
Jomini concluye que la logística
debería ser la materia del general en jefe por sobre la función de un jefe de
estado mayor y de los estados mayores, lo cual hace una gran diferencia; al
respecto Michael Howard nos ilustra sobre esa capacidad (estrategia) con el siguiente
ejemplo: durante la guerra de secesión norteamericana el ejercito de la unión se
impuso sobre los estados confederados en gran parte por capacidad logística (Howard, 1990) .
“la victoria del Norte obedeció más que a nada, no a la capacidad
operacional de sus grandes generales, sino a la que tuvo para movilizar su
poder industrial y potencial humano superiores, formando ejércitos cuyos jefes,
como Grant, pudieron desplegarlos gracias a los transportes fluviales y por carretera,
en un volumen tan grande como para invalidar prácticamente la pericia
operacional de sus adversarios”
Razón tenía el liderazgo aliado
en la segunda guerra mundial, al nombrar comandante supremo de las fuerzas
aliadas a un general cuya hoja de vida incluía la preparación en operaciones,
logística y movimiento para confiarle la conducción de las acciones para la
liberación de Europa, sabida cuenta que la victoria dependía ciertamente de la
agresividad y creatividad de comandantes de campo de la talla de Patton,
Bradley, Montgomery, etc.
Los cuales nunca hubieron logrado
los éxitos operacionales descritos ampliamente, sino hubiera sido por el éxito
inicial que represento el desembarco en las playas de Normandía de cientos de
miles de soldados, materiales, transportes y pertrechos de Gran Bretaña hacia
el viejo continente, producto de la gran capacidad de planificación que incluyo
un sinnúmero de planes perfectamente coordinados e integrados en base a cientos
de cálculos, proyectos de organización y selección del momento adecuado para el
movimiento.
Lo cual demuestra que el arrojo,
valentía, liderazgo y creatividad en el campo de batalla solo pueden ser
determinantes si existe la capacidad logística de sostener y alimentar dichos
activos, mismos que se constituyen en elementos de valor estratégico.
El desempeño operacional sin estrategia (logística) es infructuoso.
Existen un sinnúmero de ejemplos
en la historia de las guerras que pueden ilustrar esta circunstancia, como el
caso de los griegos y romanos quienes enfrentaron con mucho éxito a enemigos
con escasa técnica, orden y organización a pesar de ser fieros combatientes.
El ejemplo del rey Pirro de
Macedonia, cuya victoria en batalla sobre el ejército romano fue tan costosa en
vidas y recursos que prácticamente fue insostenible el esfuerzo, habiendo
ganado la batalla tuvo que abandonar la península ibérica al verse incapaz de
resistir un nuevo combate, de allí el término “victoria Pírrica” (Green, 2011) , la falta de
previsión respecto del alargamiento de sus líneas de comunicación y al
resultado de la batalla, fueron los factores que lo condenaron.
Esto demuestra que el desempeño
operacional dentro de una concepción logística bien diseñada y planificada
haciendo acopio de otros factores como la tecnológica, la opinión pública y la
fuerza social de la nación, son los componentes que ilustran de manera más o
menos completa la idea o el concepto de estrategia.
Reflexiones actuales.
Una vez finalizada la segunda
guerra mundial es indiscutible que los grandes ejércitos no se han
desmovilizado y la razón para ello es que el conflicto solo se ha transformado,
ha discurrido entre los conflictos de baja y mediana intensidad, alcanzando
alta intensidad en ocasiones, como las guerras del desierto.
Hoy en día vemos que los teatros
de operaciones son complejos y difíciles de conducir desde la perspectiva
convencional, cuando en verdad se deben interpretar como soluciones integrales
a problemas que son globales, regionales, multidimensionales y conjuntos; dentro
de una dependencia presupuestaria por resultados.
Lo cual exige mayor creatividad
en el diseño estratégico de las soluciones, porque si bien es cierto el
conflicto convencional solo se deja ver a través de alianzas y ejercicios
militares; existen otros vectores de amenaza que aprovechan los vacíos en áreas
remotas geográficas como el narcotráfico, migración ilegal, contrabando, etc.
mismos que pueden o no ser influenciados por fenómenos extra regionales y/o por
actores geoestratégicos con intereses globales.
También existe el riesgo de los
fenómenos naturales cuya magnitud pueden incrementar el requisito de respuesta
para el Estado, agudizando los conflictos de toda índole, por lo que la
presencia y la velocidad con la cual puedan reaccionar las unidades militares
multifuncionales serán determinantes.
Por tal razón es pertinente
evaluar aspectos como las vías de comunicación en los tres dominios, el nivel
de concentración de funciones administrativas y políticas del Estado, el orden
urbano y su crecimiento más las características geográficas que afectan
positivamente o negativamente el conjunto de circunstancias.
Si lo que se aprecia es una planificación
territorial adecuada que impacta en un crecimiento urbano bien ordenado, con
suficiente disponibilidad de accesos al núcleo vital mediante un efectivo y
eficiente sistema de vías de comunicación en medio de un espacio geográfico pequeño
Líneas Interiores; concentre suficientes medios y diseñe un efectivo plan de
reacción, el transporte terrestre y aéreo serán el foco de la inversión en
cuanto a las capacidades.
Si por el contrario, existe
desorden urbano, concentración de funciones administrativas y políticas, explosión
demográfica con migración excesiva a los centros urbanos existentes principalmente
al núcleo vital, horas pico de tráfico urbano, etc. Líneas Exteriores;
desconcentre, convierta los comando de cada teatro en elementos de desarrollo
por medio de una ejecución presupuestaria descentralizada y desconcentrada.
Esto le permitirá evadir los obstáculos
que imponen las circunstancias y podrá acercar recursos y protección a núcleos
de población distante en ubicaciones remotas, al tiempo que estará sentando las
bases para una futura defensa militar si las condiciones llegaran a exigirlo.
Coronel Erwin Fernando Alvarez Aguilar
Maestro en Seguridad Nacional.
Coronel Erwin Fernando Alvarez Aguilar
Maestro en Seguridad Nacional.
Bibliografía
Clausewitz, K. V. (2006). De la Guerra. Buenos
Aires: Distal.
Ejercito, C. S. (2005).
Manual de Estrategia. Guatemala: COSEDE.
Green, R. (2011). las
33 estrategias de la Guerra. Estados Unidos: Oceano.
Howard, M. (1990). Las
Dimensiones Olvidadas de la Estrategia. Academia de Guerra Aerea, 12.
Jomini, A.-H. (1840). Compendio
del Arte de la Guerra. Madrid: Universidad Complutense.
Maximas Militares de
Napoleón. (1828). Madrid: D. Leon Amarita.
Militar, C. d. (1998). Texto
Para la Elaboración del Memorandum de Valorización Geoestrategica del
Escenario. San Salvador: CODEM.
Militares, C. d.
(1987). Movilización y Desmovilización . Guatemala: CEM.
[1] El libro IV trata del ENCUENTRO que produce
la batalla. El encuentro es el momento en el que el recurso a la fuerza para
dominar al contrario es directo: es preciso destruir su voluntad y su
posibilidad de combatir. Deben ser examinadas sucesivamente la ruptura del
equilibrio y la duración del encuentro, el desenlace y después el papel que asume
la batalla principal, y esencialmente sus efectos derivados, es decir, la explotación
estratégica de la victoria o la retirada después de un descalabro o de una
derrota.
[2] Movilización Nacional la cual se refiere a la
orientación de medios sociales, económicos, políticos y militares en el
esfuerzo de guerra y la Movilización Militar que se refiere a la disposición de
cualquier tipo de recurso orientado para tiempos de paz y su transformación para
un empleo bélico.
[3] Estas inician en las zonas de concentración y se
prolongan hasta el objetivo estratégico determinado para las fuerzas terrestres
que operan, a medida que las fuerzas terrestres e desplazan en dirección al
objetivo estratégico, siguiendo estas direcciones generales, la parte de ellas
que va quedando atrás se va transformando en línea de comunicaciones.


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